Construyendo puentes entre el conocimiento global y la acción local en Latinoamérica
gaia_liNc es una ONG con sede en Alemania, fundada por profesionales latinoamericanos y europeos comprometidos con el desarrollo sostenible y la conservación de la naturaleza en Latinoamérica. Creemos que el conocimiento es una de las herramientas más poderosas para el cambio. Por eso nuestro rol no es liderar, sino facilitar: trabajamos para generar conocimiento, traducirlo, y ponerlo a disposición de las comunidades para que ellas mismas conduzcan la conservación de sus territorios. A través de la educación ambiental, el fortalecimiento de capacidades locales y el apoyo a la investigación, colaboramos con docentes, científicos, líderes y organizaciones para que el conocimiento llegue a quienes más lo necesitan.
gaia-liNc moviliza recursos y conocimiento entre organizaciones globales y NGOs y comunidades locales para conservar algunos de los ecosistemas más biodiversos de Latinoamérica. Lo hacemos facilitando educación, investigación y fortaleciendo el liderazgo local que hace posible el cambio duradero.
Una Latinoamérica donde las comunidades y organizaciones locales tienen el financiamiento y el conocimiento necesario para liderar la conservación de sus propios ecosistemas.
Proteger la naturaleza a largo plazo depende de personas que entiendan y se preocupen por lo que las rodea. La investigación demuestra que la educación ambiental — especialmente la que está enraizada en los ecosistemas locales — produce cambios reales y duraderos en el comportamiento, y contribuye directamente a la conservación.
En gaia_liNc trabajamos junto a las comunidades porque ellas tienen algo irreemplazable: maestros que entienden cómo se aprende en sus aulas, formadores que conocen su comunidad desde adentro, y personas que han observado el mismo bosque, río o ladera durante generaciones. Aprendemos de ellas tanto como contribuimos: co-diseñamos programas educativos, apoyamos la recolección de datos científicos y desarrollamos herramientas que las propias comunidades identifican como útiles.
Porque los resultados de conservación más duraderos son los que las comunidades entienden, hacen propios, y conducen ellas mismas.
Trabajamos con métricas claras — para que cada euro donado pueda rastrearse hasta una acción concreta en territorio.
Cada proyecto nace de una alianza con una organización local en territorio y se co-diseña con la comunidad. Tres están en marcha; dos están listos para arrancar y buscan financiamiento. Hacé clic en cada pestaña para conocerlos.
El mono araña de cara negra (Ateles chamek) ha estado localmente extinto en partes de la Reserva Nacional Tambopata (RNTAMB), en Madre de Dios, Perú, durante más de 30 años debido a la cacería, la tala selectiva y la pérdida de hábitat. Para enfrentar esta amenaza, en 2018 se creó la Estación Biológica Kawsay — Kawsay, en quechua, significa "vida" — para proteger áreas críticas de bosque, reintroducir y monitorear poblaciones de mono araña, y fortalecer los esfuerzos de conservación a largo plazo. La estación trabaja en la zona de amortiguamiento de la Reserva, fuertemente impactada por la minería ilegal de oro, la tala selectiva y la cacería. Desde su construcción, no se han registrado más actividades ilegales en el área.
Desde 2022, gaia se sumó al trabajo de Kawsay apoyando acciones que incluyen el mantenimiento regular del perímetro y los senderos dentro de la Concesión de Conservación, la instalación de señalización de límites e informativa, y la construcción de puentes para garantizar la accesibilidad durante la temporada de lluvias. Cada año, entre 12 y 24 estudiantes locales reciben formación práctica en primatología, conservación y manejo forestal, participando activamente en monitoreo e investigación — algunos incluso han contribuido al descubrimiento de nuevas especies. Solo en el último año se descubrieron 9 nuevas especies en la estación, y desde 2018 se han registrado 15 nacimientos en la población reintroducida de mono araña, permitiendo que la especie se re-establezca donde antes estaba extinta. Estas iniciativas han fortalecido la protección del hábitat y formado a una nueva generación de conservacionistas locales.
Mirando hacia adelante, con el apoyo de más donantes, el proyecto busca ampliar su capacidad de monitoreo, mejorar la infraestructura, y asegurar la recuperación sostenible de las poblaciones de mono araña y la preservación a largo plazo de los bosques de Tambopata.
El Bosque Andino Tropical, que se extiende por Loja y Zamora en el sur de Ecuador, es extraordinario: un lugar donde investigadores de la Estación Científica San Francisco han pasado décadas descubriendo especies y ecosistemas que no existen en ningún otro lugar del planeta. Sin embargo, las comunidades que viven al lado de ese bosque — las mismas personas que cultivan sus bordes y dependen de su agua — tenían poca conexión con ese conocimiento. Mientras tanto, los incendios para pastoreo, la tala y la contaminación lo seguían erosionando en silencio.
gaia_liNc se alió con Naturaleza y Cultura Ecuador para poner ese conocimiento donde más importa: en manos de docentes locales, estudiantes y de las comunidades que son las primeras y más importantes guardianas de este bosque. Junto con maestros y maestras de la zona, transformamos años de hallazgos científicos en un cuaderno de trabajo práctico para estudiantes de 9 a 12 años, construido alrededor del arte, la experiencia directa y el bosque vivo del otro lado de la puerta. Durante el proyecto, los estudiantes no solo leyeron sobre el bosque: lo exploraron y, al final, compartieron sus descubrimientos con su comunidad en eventos abiertos.
Más de 695 estudiantes y 29 docentes participaron en el proyecto, y muchos más siguen usando el material pedagógico hoy. Con tu apoyo, podemos replicar este modelo y llevar la educación para la conservación a más ecosistemas en peligro, antes de que sea demasiado tarde.
El Área de Conservación Los Chilchos, en la región Amazonas del Perú, protege 46.000 hectáreas de bosque pero enfrenta amenazas críticas: limitada conciencia comunitaria, un comité de gestión envejecido, y un aumento sostenido de incendios forestales — solo en 2024 ardieron 19.500 hectáreas, en gran parte por prácticas agrícolas tradicionales de quema. Para enfrentar estos desafíos, el proyecto Pacha Puyu de gaia-liNc se enfoca en la educación ambiental y el involucramiento comunitario para asegurar la conservación a largo plazo.
El proyecto realiza sesiones educativas mensuales en escuelas locales, coordina con el Museo Comunitario de Leymebamba para fortalecer el orgullo cultural, produce 29 episodios en Wakaychanapa — una radio local que llega a toda la región — opera 1 vivero de plantas con el grupo juvenil ANICOA para restaurar áreas afectadas por incendios, y ha realizado 9 ecoferias con la comunidad. A través de este compromiso constante, el proyecto ha empezado a transformar la perspectiva comunitaria, con reducciones notorias en incidentes de fuego y una conciencia ambiental creciente entre los habitantes. La iniciativa ha establecido con éxito ANICOA, un grupo juvenil ambiental que se reúne semanalmente, demostrando la emergencia de una nueva generación de líderes en conservación.
Con un mayor apoyo de donantes, el proyecto busca expandir los programas de liderazgo juvenil, crear asociaciones ambientales adicionales en comunidades vecinas, y fortalecer la capacidad de las organizaciones locales para gestionar de forma autónoma los fondos y actividades de conservación.
La Comunidad Campesina de Puerto Miguel custodia 15.640 hectáreas en la Amazonía peruana — más del 65% son bosques de turberas, ecosistemas clave para la regulación del clima global y el almacenamiento de carbono. Loreto tiene la segunda tasa de deforestación más alta del Perú: solo en 2024 se perdieron más de 40.000 hectáreas.
Pero esta comunidad ya inició su transición: muchos de sus miembros, antes cazadores, hoy son guías de fauna silvestre. Para consolidar esta transición, necesitan datos confiables sobre la fauna. Junto a Ficus Perú, gaia-liNc propone un proyecto de 4 meses (jun–oct 2026) que entrenará a científicos locales — seleccionados por la propia comunidad — para realizar inventarios de monos amazónicos con foco en el huapo colorado de Ucayali (Cacajao ucayalii), una especie Vulnerable según la UICN.
Con € 5.000 podemos lanzar el proyecto. Tu contribución no financia solo un estudio: financia la transición de cazadores a guardabosques, dirigida por la propia comunidad.
Punta Soldado es una isla barrera del Pacífico colombiano. Su comunidad afrodescendiente — unas 500 personas — se formó hace más de cien años con pescadores que llegaron buscando refugio del conflicto armado. Aquí encontraron paz: comen borojó, pescan sierra y machetajo, recolectan piangua en el manglar.
Pero en las últimas cuatro décadas, 600 metros de su isla han desaparecido bajo el mar. La comunidad ha tenido que reubicarse tres veces por inundaciones — en 1998, 2011 y 2020. Ese año la playa entera del sur de la isla desapareció. "Uno siente que no hay esperanza", dice Michel Sinisterra, estudiante de agronomía de 19 años, criada allí. "Ya no pescamos igual que antes, ya no pianguamos igual que antes", agrega Doña Gladys, representante del consejo comunitario. Los manglares muertos por la sal forman hoy lo que la comunidad llama "el cementerio de mangle".
A pesar de todo, no quieren irse. "Es muy duro dejar el territorio, el lugar que nos vio nacer y crecer. Uno lo tiene todo acá en la isla", cuenta Michel. Los jóvenes formaron Playa Viva, un grupo que combina turismo comunitario, conservación y liderazgo. Lo que les falta son los datos y las herramientas para anticiparse al próximo Niño antes de que arranque otra parte de su hogar.
Junto a Adaptation Latin America (ALA), gaia-liNc propone validar la herramienta NATURA2030 con la comunidad: una interfaz que traduce las proyecciones científicas (nivel del mar, oleaje, corrientes) en información que ellos mismos pueden usar. Comprender estas proyecciones permite diseñar soluciones basadas en la naturaleza — como barreras permeables hechas con maderas locales y mallas de pescar, que reducen la erosión sin destruir el ecosistema. Una prueba piloto de 2x3m ya funcionó; con financiamiento, más barreras pueden instalarse en cuestión de meses.
La validación se hará con la asociación de mujeres Asomuponsol, los pescadores, los jóvenes de Playa Viva y los líderes del consejo comunitario. Ellos darán retroalimentación para mejorar la herramienta y recibirán capacitación para usarla de forma autónoma.
Tu apoyo significa que la próxima vez que llegue El Niño, esta comunidad — y muchas otras como ella en el Pacífico — tendrán las herramientas para defender su hogar.
Volumen total: € 67.000 (gaia-liNc aporta € 12.000; financiamiento solicitado € 55.000).
Co-diseñados con docentes de Loja y Zamora, estos materiales se siguen usando hoy en escuelas del sur de Ecuador. Has clic para hojearlos página por página.
[Cita textual de un beneficiario o socio local. Idealmente 2-3 líneas, en sus propias palabras, sobre cómo cambió algo concreto en su comunidad gracias al trabajo conjunto.]
[Segunda cita — preferiblemente de un perfil distinto: si la primera es de un docente, esta puede ser de un estudiante, una madre, o un líder comunitario.]
[Tercera cita — ideal de un socio institucional: investigador, ONG aliada, autoridad local. Refuerza la credibilidad técnica del trabajo.]
Ofrecemos varios formatos de colaboración. Tú eliges el que mejor se alinea con tu visión y tu estudio.
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